
Una de las cosas más lindas
que los Dioses y mi Hada me regalaron …
Fue tu llegada aquella madrugada de Agosto,
…aquellos diminutos dedos
atrapándome...
que los Dioses y mi Hada me regalaron …
Fue tu llegada aquella madrugada de Agosto,
…aquellos diminutos dedos
atrapándome...
¡Cuán veloces ejercieron su magia y hechizo!
Y aún hoy,
tan sólo mi Pequeño Gran Brujo,
es capaz de remendar mi silencio
pidiendo prestados,
retales de Sol y Luna
(Te quiero muñeco,
infinitas veces de aquí a Australia)